Lil Ant, de doce años, transforma su barrio obrero, situado bajo la ruta de vuelo del aeropuerto de Los Ángeles (LAX), en una mitología viviente, donde los miembros de su familia se convierten en dioses y el cielo se llena de vuelos interminables. En su búsqueda de conexión con su padre, una figura casi divina pero a la vez conflictiva, encuentra apoyo en su comunidad unida, que le ayuda a conciliar el mito y la realidad.